Frases a media voz que no llegan a susurros, ganas de rodar y rodar indefinidamente en el pasto y sonrisas contruidas a base de pura musicalidad y manzanillismo :) Aunque el minimalismo se pierda, está seguro que iré a buscarlo.
domingo, 16 de enero de 2011
03:41 am
Tú no haces nada por nadie, ni siquiera por ti. Pero ante mis ojos eres el más grande ejecutor jamás existente de las maravillas aún no descubiertas por nadie. Admiro cada uno de tus defectos e imperfecciones hasta considerarlas totalmente adorables y atractivas. He aprendido a leer en ti todos esos pensamientos increíblemente profundos que sé que puedes llegar a crear, pero que se te quedan flotando porque simplemente los tuyo es vivir alejado de realidades como la mía que no descansan sin demostrar y expresar. Tú tienes tanta naturalidad y ligereza en las acciones que me avergüenzas de mi meticulosidad. Tanta simpleza inherente que me atrae a descifrarla tanto que me harto de ello y solo puedo pensar que te amo sin cuestionarte, porque en ello está tu encanto. Solo quiero morir de la emoción y llegar al colapso cada vez que no sepa interpretar tus acciones y no pueda predecir tus repuestas. No existen personas impredecibles ni anormales porque en ti encuentro mi mayor misterio existencial. Quiero mirarte muy de cerca e invadirte sin previo aviso porque no puedo planificar ante lo desconocido. Solo quiero espiar esas sonrisas infantiles que te guardas con gula para dejar que mueran en tu semblante tranquilo. No te esfuerces por nada, simplemente déjame experimentarme al reaccionar ante ti. Déjame robarte esos silencios que con tanto afán produces y de manera tan perfecta. Solo voy a mirarte a los ojos y desaparecer. Solo voy a tocarte y cuestionarme la existencia. Yo no puedo hacer otra cosa más que mirar en ti todo aquello que no soy y por lo cual al creación tiene sentido. Esta vez me descontrolaré de alguna manera. Puede que simplemente tiemble o llore. Es la reacción normal de un ser espacial que ha encontrado por fin su espiritualidad en alguien ajeno. Déjame recuperar mi mundo que te robaste sin saberlo. Tengo miedo de necesitar siempre quitarte dosis de mi alma para poder sostenerte la mirada. Pero más que nada, tengo miedo de morirme al rozarte y que respondas. Ya tienes mi alma y todo TU esplendor. Si no puedo soportarme en ti, ¿acaso crees que yo pueda mantenerme contigo? No tengo idea de que haces. Porque al final nunca haces nada. Simplemente me invento cosas que creo tan fielmente que ahora son completamente verdad. No tienes ningún derecho a negarme la desintegración total por adorarte. Niégame por primera vez en tu vida haciendo algo, la estupidez de acobardarme a lanzarme por completo en un lugar en el que ya caí hace mucho.
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